Tips para que tu casa sea más relajante

Quieres que tu casa se transforme en un refugio de calma y tranquilidad.

Primero debes saber que para conseguirlo tenemos que relajarnos de verdad, esto con ayuda de la decoración o realizando actividades antiestrés.

Lee más abajo para conocerlas.

Lee durante más de 6 minutos

A lo largo del día lees mensajes en el móvil, e-mails y todo tipo de documentos que no contribuyen precisamente a tu relajación. Sin embargo, está demostrado que una lectura adecuada en tu rincón preferido de la casa es el método más relajante que existe. Leer una obra de ficción –cuanto más imaginativa mejor– por un mínimo de 6 minutos provoca una reducción del 68% en todos los síntomas de estrés, desde las frecuencias cardiaca y respiratoria hasta la tensión muscular. ¡Vale la pena probarlo!

Busca la compañía de un gato

Cualquier animal de compañía relaja, pero los gatos son muy especiales. Según estudios científicos se cree que la vibración del ronroneo reduce la producción de hormonas asociadas al estrés, como el cortisol. Y hay otros expertos que sugieren que ese ronroneo tiene un efecto curativo prácticamente general sobre el organismo.

Reserva momentos para ti misma

Necesitas pasar un tiempo a solas para recuperar energía. Los psicólogos aseguran que el tiempo para estar solos es necesario para ser creativos, sosegarse y cargar pilas. Reserva unas horas para cultivar tu mayor afición, ya sea cocinar, cuidar las plantas o coser. Pero tienes que hacerlo con la intención de disfrutar al máximo del momento y relajarte.

Aprovecha el efecto del color

Sin que te des cuenta, los colores que te rodean afectan a tu estado de ánimo. Según algunos estudios, se puede recurrir a varios colores: el rosa chicle es el más eficaz para calmarse. Un azul grisáceo puede convertir cualquier habitación en un refugio de calma. El celeste hace que se pierdan los límites, como si voláramos en él. El verde claro transmite la tranquilidad de una tarde de verano y los tonos beiges reproducen el color del sol al atardecer. Pinta con ellos algunos rincones de tu casa y verás la diferencia.

Dúchate antes de ir a dormir

La ducha más relajante es la que tomas antes de irte a la cama. Cuida los detalles para convertirla en un antídoto contra el nerviosismo. El agua desprende iones negativos que te calman. Además el agua te libra de la electricidad estática que aumenta la tensión. Elige un gel y un champú de lavanda o eucalipto, mejor si son de cosmética ecológica. Y utiliza el poder sedante del agua caliente. Empieza con una temperatura alta y termina con un chorro fresco y estimulante. Dormirás bien y te levantarás mejor.

Una luz para desconectar

Para pasar de la actividad diurna a la relajación y el sueño es necesario reducir los estímulos que actúan sobre el organismo.

Usa luces tenues. El estímulo más importante es la luz, porque “enciende” el cerebro. De ahí que los expertos en descanso recomienden que un par de horas antes de irte a la cama utilices luces tenues.
Y regula la intensidad. La mejor manera de lograr luces tenues es eligiendo lámparas con reguladores que permitan bajar la intensidad de la luz. Y en momentos especiales, nada como la luz de las velas.